Francia prepara un doble salto orbital para 2027: Thomas Pesquet volverá a la Estación Espacial Internacional (ISS) y Arnaud Prost volará a Haven-1, la estación que la empresa estadounidense Vast desarrolla como la primera instalación espacial comercial habitada. El acuerdo, firmado con Vast, prevé dos misiones distintas —no conjuntas— de dos semanas cada una.
El anuncio se hizo el 1 de junio durante el foro Choose France, el gran escaparate de atracción de inversión impulsado por el Elíseo. El presidente Emmanuel Macron presentó el pacto como una confirmación de la “ambición espacial” francesa. En la práctica, París se asegura dos plazas para astronautas franceses en dos destinos diferentes el próximo año.
Según lo comunicado, ambas estancias incluirán experimentos científicos y actividades de divulgación y sensibilización.
Arnaud Prost, el primer francés en una estación espacial comercial
La parte menos conocida del acuerdo tiene nombre propio: Arnaud Prost. Será uno de los primeros astronautas en viajar a Haven-1, la estación que Vast prepara como la primera infraestructura espacial comercial habitada.
El destino es nuevo y también el perfil del piloto: Prost procede del automovilismo antes de incorporarse al cuerpo de astronautas. Su trayectoria encaja con una generación formada en un contexto de privatización acelerada del acceso a la órbita.
Pesquet regresa a la ISS tras dos estancias, incluida una como comandante
El retorno de Thomas Pesquet a la ISS entra dentro de lo previsible. El astronauta del CNES (la agencia espacial francesa) ya ha realizado dos estancias en la estación, entre ellas una misión como comandante en 2021.
El propio Pesquet había señalado que quería “añadir una cuerda a su arco” para preparar una eventual misión lunar. El acuerdo con Vast le abre esa tercera ventana de vuelo.
Vast y el relevo comercial de la ISS: el trasfondo del acuerdo
Más allá de los dos nombres anunciados en Choose France, el pacto entre París y Vast responde a un cambio de ciclo. Desde que la NASA activó el plan de retirada de la ISS con horizonte 2030, la cuestión del sucesor comercial se ha convertido en un asunto central para las agencias espaciales nacionales.
Francia, que no dispone de capacidad propia de lanzamiento tripulado, necesita alianzas para mantener una presencia orbital continuada. En ese marco, el acuerdo la sitúa como cliente de nuevas infraestructuras privadas estadounidenses, en una línea comparable a la que, según el texto, han seguido Japón o Emiratos Árabes Unidos con otros operadores. El CNES queda en segundo plano como operador institucional.
Dos misiones de dos semanas en 2027: el modelo de rotaciones de Vast
Las dos misiones están programadas para 2027 y tendrán un formato corto: dos semanas cada una. Es el modelo que Vast ha elegido para sus primeras rotaciones comerciales, con estancias lo bastante largas para realizar experimentos y lo bastante breves para aumentar la rotación de tripulaciones y los ingresos por asiento.
Para Francia, el objetivo industrial es claro: mantener competencias humanas en el espacio orbital, diversificar socios más allá de la ESA (Agencia Espacial Europea) y Roscosmos, y posicionarse en Haven-1 antes de que la competencia entre estaciones comerciales quede definitivamente decidida.

