El CAC 40 perdió el nivel psicológico de los 8.000 puntos el 12 de mayo de 2026, arrastrado por una inflación en Estados Unidos por encima de lo esperado y por una crisis en Oriente Próximo que sigue sin salida. El retroceso se produjo en una sesión marcada por ventas generalizadas y por el repunte de la tensión en los mercados de deuda.
A media tarde, el índice parisino cedía un 0,94% y se situaba en 7.982,21 puntos, encadenando su cuarta jornada consecutiva en negativo. Entre los valores más castigados figuraban Société Générale y BNP Paribas, junto a Schneider Electric, Airbus, Safran, Capgemini y EssilorLuxottica.
En este último valor, Deutsche Bank inició la cobertura con recomendación de “mantener” y un precio objetivo de 183 euros, al considerar que los resultados del primer trimestre quedaron por debajo de las expectativas. La acción ya acumulaba una caída del 40% en lo que va de año, con riesgos adicionales por el avance de Alphabet y Apple en el segmento de las gafas conectadas.
Los tipos franceses repuntan y el Estado calcula 4.000 millones de euros más de coste
La presión no se limita a la renta variable. Según Reuters, la rentabilidad del bono francés a diez años llegó a tocar brevemente el 3,53% —máximo desde marzo— antes de estabilizarse en torno al 3,50%.
El diferencial frente al bono alemán equivalente, referencia habitual para medir el riesgo soberano de Francia, se amplió hasta alrededor de 79 puntos básicos, su nivel más alto desde abril.
El aumento acumulado de los rendimientos desde el inicio del conflicto en Oriente Próximo tiene un impacto directo en las cuentas públicas: el Ministerio de Economía estima en 4.000 millones de euros el sobrecoste de financiación para el Estado en el año en curso.
Francia recorta el crecimiento previsto para 2026 y eleva la inflación por el encarecimiento energético
El Ministerio de Finanzas revisó sus previsiones macroeconómicas. La expectativa de crecimiento para 2026 baja del 1,0% al 0,9%, mientras que la inflación pasa a proyectarse en un 1,9% de media anual, frente al 1,3% anterior.
La revisión al alza de la inflación se explica principalmente por el fuerte encarecimiento de la energía importada, vinculado de forma directa a las tensiones geopolíticas.
En bolsa, el factor estadounidense empeora el escenario: una inflación en EE UU más alta de lo previsto retrasa las expectativas de relajación monetaria de la Reserva Federal (Fed), lo que presiona las valoraciones en París y en el resto de Europa. Con el crecimiento francés bajo presión, los tipos largos al alza y una inestabilidad política persistente, el mercado sigue sin encontrar un suelo claro.
